
Ahora que me doy cuenta, jamás publiqué la alegría que sentía cada vez que llegaba el 20 de cada mes, ese goce de que llegase pronto el momento en que nos veríamos, nos abrazariamos, y recordaríamos lo lindo y lo chistoso que fue ese día en que tuvimos la descabellada idea de continuar tomados de la mano…
No sé porque nunca lo comenté aquí… quizás daba mucha importancia a esos sentimientos pesimistas al momento de escribir… o bien simplemente esos días me ilusionaba tanto con lo que haríamos para conmemorar el “día De” (no lo pongo con “D”, para que no sea como el de la segunda guerra mundial) que no había espacio en mi para detenerme frente a un computador solo a escribir lo que sentía, pues prefería experimentarlo…
Y hoy… hoy por primera vez, en la corta vida de este blog, escribo un día 20, un día que hace siete meses me dijeron que jamás volvería a estar sola, un día en el que hace 3 meses fuimos a comer churros al centro porque no había plata para mas ¡pero que importaba!, pues por fin estábamos juntos, un día en el que hace un mes hicimos el esfuerzo de guardar un par de ticket para ir a comer decentemente conmemorando el tiempo que llevábamos y que pensamos sería mucho más, pues nada ni “nadie” podría jamás separarnos… y hace ya casi tres semanas, pude ver como una persona se cambió de corazón como quien cambia de calcetas, o bien, me dieron a conocer la estafa o lo que significa ser el pañuelito para alguien que solo quiso intentar olvidar (esto último lo digo netamente desde mi parte racional)
Ahora solo quiero que llegue mañana, ver el último discurso de la presidenta contaminándome los pulmones lejos de Chillán, pensando en que el 20 solo fue un día más en el calendario (bastante pesado por lo demás)…
… y si, duele, todavía… y aun aburro a alguna amiga con mis dudas que generalmente terminan en mas de alguna lágrima (“¡PATETICO!” Dice mi parte racional, “¡HORRIIIBLE!”, como diría un amigo), esa impotencia de no poder entender a ese demente, que otra vez me muestra esa muralla ante sí, y que solo deja ver esa mirada que creí ya extinta....
Hay miles de fechas que me lo van a recordar… sobre todo por estos días, promesas, pactos, simples recuerdos que sentí verdaderos cuando fueron el presente…
…pero hoy simplemente añoro, extraño, y no al amigo solamente, extraño a mi compañero, extraño a mi amante, lo extraño tanto al mismo tiempo que mi parte racional me dice que fui total y absolutamente estafada… mi parte sentimental me dice que fueron 6 de los meses más bellos que he tenido en mi vida… y el tiempo me sigue repitiendo, déjame pasar.
No sé porque nunca lo comenté aquí… quizás daba mucha importancia a esos sentimientos pesimistas al momento de escribir… o bien simplemente esos días me ilusionaba tanto con lo que haríamos para conmemorar el “día De” (no lo pongo con “D”, para que no sea como el de la segunda guerra mundial) que no había espacio en mi para detenerme frente a un computador solo a escribir lo que sentía, pues prefería experimentarlo…
Y hoy… hoy por primera vez, en la corta vida de este blog, escribo un día 20, un día que hace siete meses me dijeron que jamás volvería a estar sola, un día en el que hace 3 meses fuimos a comer churros al centro porque no había plata para mas ¡pero que importaba!, pues por fin estábamos juntos, un día en el que hace un mes hicimos el esfuerzo de guardar un par de ticket para ir a comer decentemente conmemorando el tiempo que llevábamos y que pensamos sería mucho más, pues nada ni “nadie” podría jamás separarnos… y hace ya casi tres semanas, pude ver como una persona se cambió de corazón como quien cambia de calcetas, o bien, me dieron a conocer la estafa o lo que significa ser el pañuelito para alguien que solo quiso intentar olvidar (esto último lo digo netamente desde mi parte racional)
Ahora solo quiero que llegue mañana, ver el último discurso de la presidenta contaminándome los pulmones lejos de Chillán, pensando en que el 20 solo fue un día más en el calendario (bastante pesado por lo demás)…
… y si, duele, todavía… y aun aburro a alguna amiga con mis dudas que generalmente terminan en mas de alguna lágrima (“¡PATETICO!” Dice mi parte racional, “¡HORRIIIBLE!”, como diría un amigo), esa impotencia de no poder entender a ese demente, que otra vez me muestra esa muralla ante sí, y que solo deja ver esa mirada que creí ya extinta....
Hay miles de fechas que me lo van a recordar… sobre todo por estos días, promesas, pactos, simples recuerdos que sentí verdaderos cuando fueron el presente…
…pero hoy simplemente añoro, extraño, y no al amigo solamente, extraño a mi compañero, extraño a mi amante, lo extraño tanto al mismo tiempo que mi parte racional me dice que fui total y absolutamente estafada… mi parte sentimental me dice que fueron 6 de los meses más bellos que he tenido en mi vida… y el tiempo me sigue repitiendo, déjame pasar.



